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La ansiedad también puede afectar nuestra salud bucal

En la actualidad, los episodios de ansiedad ocasional son una parte normal de nuestro día a día. Sin embargo, cuando estos episodios comienzan a volverse persistentes, pueden llegar a afectar nuestra salud general. Así, cuando la ansiedad interfiere con tus actividades diarias, es posible que padezca un trastorno de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, agorafobia o trastorno de ansiedad social.

En la actualidad, los episodios de ansiedad ocasional son una parte normal de nuestro día a día. Sin embargo, cuando estos episodios comienzan a volverse persistentes, pueden llegar a afectar nuestra salud general.

Así, cuando la ansiedad interfiere con tus actividades diarias, es posible que padezca un trastorno de ansiedad, como el trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, agorafobia o trastorno de ansiedad social.

Estos no solo afectarán tu bienestar mental y traerán ciertos problemas de salud como pueden ser migrañas, insomnio y estreñimiento, sino que incluso, puede llegar a tener efectos adversos sobre nuestra salud dental.

Los especialistas en salud bucal de la clínica dental Belmonte nos explican cuales pueden ser estos efectos y como combatirlos.

Efectos de la ansiedad en la boca

Además de afectar tu vida cotidiana, los trastornos de ansiedad pueden tener un impacto en tu salud bucal, ocasionando las siguientes afecciones:

Bruxismo

Se le llama bruxismo al hábito inconsciente de rechinar y apretar los dientes al dormir o, incluso, al estar despiertos, el cual es una de las consecuencias más comunes del estrés.

Éste hábito puede derivar en dolores de cabeza, contracturas, molestias en la columna, dolores en los músculos de la masticación y en la articulación temporomandibular (ATM). Esto porque el hábito de rechinar los dientes produce un desgaste prematuro y/o fracturas dentales, alteraciones en los cuellos dentarios y retracción de las encías aumentando la sensibilidad.

Una de los tratamientos para esta afección es al uso de dispositivos intraorales, llamados férulas,  para evitar el contacto la fricción entre de los dientes durante la noche.

Caries y mal aliento

Tanto el estrés por sí mismo, como los medicamentos para combatir esa ansiedad o depresión, incrementan la acidez de la saliva y disminuye su cantidad, lo que afecta al esmalte que protege los dientes.

Además, que en casos de estrés extremo suele descuidarse la alimentación y los hábitos de higiene oral diaria, todo ello propiciando la aparición de caries y mal aliento:

  • Descuidamos la higiene bucal y el uso del hilo dental, por lo tanto hay más placa bacteriana y falta la acción protectora de los fluoruros de las pastas dentales.
  • Se come mal, a deshora y picoteando alimentos con baja calidad nutricional.
  • Se deja de asistir al odontólogo por falta de tiempo.

Gingivitis y periodontitis

El estrés emocional puede provocar un incremento de la placa y mayor riesgo de gingivitis y sangrado de encías.

De hecho, los estudios han demostrado que el estrés afecta al sistema inmunológico, que combate contra las bacterias que causan la enfermedad periodontal, por lo que una persona con un nivel de ansiedad significativo se vuelve más susceptible, por tanto, a  infecciones de las encías.

Xerostomía (boca seca)

La boca seca puede ser causada por el estrés y también por el uso de los medicamentos para combatir el mismo.

Entonces, la falta de producción de saliva, la cual es vital para mantener la boca húmeda, lavar los alimentos y neutralizar los ácidos producidos por la placa,  ocasiona la aparición de caries dental, enfermedad de encías y mayor riesgo para las infecciones fúngicas o virales en la boca.

Aftas

Son heridas que se forman en las encías y la mucosa de color blancuzco o gris con un reborde rojo y que pueden variar en tamaño y cantidad.

Estas úlceras duran, aproximadamente, 1 semana o 10 días, y aunque no son contagiosas resultan muy molestas. Si es verdad que se desconoce cual es la causa que las produce pero el estrés es un factor de riesgo ya que al bajar las defensas, incrementa las probabilidades de que aparezcan.

Para aliviar el dolor causado por las mismas, se recomienda el uso de anestésicos tópicos y evitar la comida picante, los cítricos y los alimentos y líquidos demasiado calientes.

Herpes labial

El herpes labial se trata de una o varias pequeñas ampollitas con líquido amarillento clarito dentro, que suelen aparecer en alguna de las comisuras de los labios o alrededor de ellos, producidas por el virus del herpes simple. Producen picazón y ardor, son contagiosos y se curan espontáneamente a los 10 o 14 días, con el uso de fármacos antivirales.

Cáncer oral

El estrés lleva a muchos a fumar más y a tomar más alcohol, incrementando el riesgo de aparición de cáncer bucal.

Efectos secundarios producidos por los medicamentos para el estrés

La medicación que toma para la ansiedad también puede afectar la salud bucal. Así que, además del descuido de la higiene bucal, se suma el efecto de estos fármacos.

Por ejemplo, algunos medicamentos para la ansiedad reducen la capacidad de la boca de producir saliva. Esto, como consecuencia, afecta nuestro proceso de masticación, deglución y el habla, así como también deja nuestro esmalte dental sin la protección que necesita para evitar el ataque de los gérmenes.

Otros efectos secundarios de la medicación incluyen vómitos (que pueden producir caries y erosión), anemia y hemorragia.

La ansiedad causada por el miedo al dentista

Todo lo que te hemos explicado anteriormente es válido para cualquier tipo de trastorno de ansiedad. Sin embargo, también hay casos en los que, aunque la persona no sufra de estrés persistente, si tenga episodios de ansiedad graves ante la idea de asistir a la consulta odontológica. Y es que muchas personas le tienen miedo al dentista y, más que al dentista en sí mismo, a los procedimientos odontológicos.

Así, esta ansiedad ocasiona que eviten visitar al especialista y por lo tanto cualquier problema bucal que experimenten avanza hasta volverse de carácter grave, mientras van descuidando las limpiezas y tratamientos básicos que debemos realizarnos de forma rutinaria para garantizar una correcta salud dental.

Si ese es tu caso, haz un gran esfuerzo de voluntad, ya que tendrás que visitar el consultorio odontológico de cualquier manera. Para esto, puedes comentarle tu miedo a un psicólogo o psiquiatra, para que te de las herramientas para ayudarte a controlar esa ansiedad.

Además , cuando vayas al dentista, cuéntale acerca de tus temores.  Así tomará medidas oportunas, como por ejemplo,  aplicar anestesia general.

Sistema inmune

Anteriormente, te hemos venido explicando que todos estos problemas de salud bucal son ocasionados al descuidar nuestra higiene dental a raíz de una ansiedad prolongada. Sin embargo,  también existen circunstancias internas que producen efectos negativos en la salud de la boca, y que no dependen de la limpieza dental.

Es decir que, independientemente de que se mantenga o no el cuidado de la boca, las personas que padecen algún tipo de trastorno de ansiedad desarrollan enfermedades bucales, ya que el sistema inmunológico se debilita.

Sucede que aunque la ansiedad tenga un carácter psiquiátrico, también afecta tu sistema inmune, haciendo que los mecanismos que deberían activarse para protegerte de las bacterias no funcionen adecuadamente. Como consecuencia, tu cavidad bucal se expone indefensa ante la acción de los gérmenes.

Formas de mantener su boca saludable

Lo bueno es que no todo está perdido. Incluso si sufre de ansiedad, se puede conservar la salud bucal al lavarse los dientes dos veces al día, usar hilo dental todos los días y controlarse regularmente las encías y los dientes con el dentista.

Es muy importante que le cuentes a tu dentista sobre tu problema de ansiedad y los medicamentos que ingieres para que sepa de que forma proceder. Mientras que, si la simple idea de visitar al dentista es lo que te genera ansiedad, intenta elegir un momento en que no estés apurado, lleva música o habla sobre todas sus preocupaciones con el dentista para que hagas más llevadera la consulta.

Además, deberás tener una serie de cuidados ante situaciones de estrés para evitar problemas bucales:

    • Aprende formas de ayudarte a relajarte.
    • Ten una actitud positiva frente a situaciones estresantes.
    • Intenta reducir la ansiedad y las tensiones que generan el estrés.
    • No descuides tu higiene bucal bajo ningún concepto.
    • Come sano y bebe agua.
    • Intenta dormir las horas necesarias.
    • Acude regularmente al odontólogo para realizar sus revisiones y limpiezas periódicas. Incluso, Para las personas que tienen trastornos de ansiedad se recomienda que las visitas odontológicas sean más frecuentes que en quienes no los padecen. De esa forma, el odontólogo podrá vigilar los efectos negativos de los fármacos. Además que si por efecto de la ansiedad se está presentando alguna enfermedad bucal, el dentista podrá darse cuenta de ellos y atacarla a tiempo.
    • Sonríe: Investigadores de la Universidad de Kansas (EE UU) han estudiado los beneficios de distintos tipos de sonrisas sobre la salud y han llegado a la conclusión de que este gesto facial nos ayuda a sentirnos mejor tras sufrir episodios de estrés. Esto porque, como el estudio sugiere, sonreír mientras nos sometemos a ciertos estresores puede reducir la intensidad de la respuesta del cuerpo.
    • Si crees estar presentando algún trastorno de ansiedad, trátate inmediatamente con un psicólogo o psiquiatra.
    • Si ya estás siendo tratado por un psicólogo o psiquiatra, pídele herramientas que te ayuden a no descuidar tu salud bucal.
    • Mantén buenos hábitos de higiene bucal como cepillarte después de cada comida, y usar hilo y enjuague bucal.

 

 

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