La salud bucal en la tercera edad

El correcto funcionamiento de nuestra cavidad bucal es el que nos permite una correcta salivación, masticación, digestión y aprovechamiento de los nutrientes de los alimentos, además que tiene un impacto directo sobre nuestra capacidad del habla y sobre nuestra autoestima.

Mientras nos vamos acercando a la tercera edad, pueden comenzar a aparecer problemas tales como el retraimiento de las encías, que deja  las raíces de los dientes más expuestas al efecto de los azúcares y la placa, así como el desgaste y oscurecimiento de nuestros dientes.

Además, los fármacos que comenzamos a ingerir diariamente, muchas veces administrados de forma combinada, reducen la calidad y cantidad de la saliva, incrementando el riesgo de contraer infecciones o caries. Algunos fármacos como los anticoagulantes, antiácidos, analgésicos, anticonvulsivos, beta bloqueadores para prevenir la hipertensión o los ataques cardíacos, ect., son responsables de la inflamación de encías, úlceras, manchas, o la proliferación de hongos, entre otros.

En consecuencia, algunos problemas bucodentales suelen ser más comunes en los adultos mayores. Sin embargo, hay muchos tratamientos y opciones a los que se puede acudir para mantener los dientes y encías saludables en la vejez.

Cambios por el envejecimiento en dientes y encías

A medida que vamos envejeciendo, ciertos cambios comienzan a ocurrir en nuestro organismo. Estos cambios por envejecimiento afectan a todas las células, tejidos y órganos del cuerpo, incluyendo nuestra boca.

El uso de prótesis dentales, la ingesta de medicamentos y los trastornos generales de la salud se encuentran adheridos a la llegada de la tercera edad. Por lo tanto, es posible que al llegar a la adultez mayor tu salud bucal se vea afectada, aún y si te cepillas y utilizas hilo dental con regularidad, esto porque:

  • Las células se renuevan a menor velocidad
  • Los tejidos se vuelven más delgados y menos elásticos
  • Los huesos se vuelven menos densos y fuertes
  • El sistema inmunitario puede debilitarse, por lo que se puedes sufrir de infecciones con más frecuencia y más bien, tardas en más curarte
  • Comienzan a aparecer más caries y las superficies radiculares de los dientes comienzan a deteriorarse.
  • La sensibilidad puede agravarse a medida que se avanza en edad. Las encías se retraen con el tiempo, dejando expuestas las zonas del diente que no están protegidas por el esmalte. Esas zonas suelen ser más propensas al dolor ante la ingesta de alimentos o bebidas frías o calientes. En los peores casos, puede llegarse a tener sensibilidad al aire frío, a bebidas y alimentos ácidos y dulces.
  • Aunque la enfermedad de las encías es un trastorno que puede afectar a personas de todas las edades, suele ser más común después de los 40 años. Durante esta etapa, incluso existen diversos factores pueden aumentar la gravedad de esta enfermedad, como por ejemplo:
    • Una dieta inadecuada
    • Una higiene bucal deficiente
    • Enfermedades como la diabetes, afecciones cardíacas y el cáncer.
    • El estrés y el tabaquismo
    • Ciertos medicamentos que tengan efectos adversos sobre el estado de las encías

Así mismo, todos estos cambios tienen efectos adversos sobre el tejido y los huesos de la boca, lo que aumento el riesgo de problemas de salud  bucal en los adultos mayores.

Problemas bucales más comunes en adultos mayores

El equipo especialista de la Clínica Dental Gonzalvo te recuerda que los problemas bucales en los adultos mayores tienen su origen muchas veces en la falta de higiene, cuidado, control y la selección de alimentos blandos con bajo valor nutritivo, lo cual condiciona la aparición de enfermedades bucales como:

1.Caries

Es el principal problema de salud bucal en adultos mayores por diversas razones: conservación de dientes que deberían ser extraídos, malnutrición y xerostomía por fármacos. También, la saliva es clave para proteger los dientes contra la caries y su ausencia o disminución, la cual suele darse durante la vejez, propicia la rápida aparición y progresión de caries. 

 2.-Enfermedad Periodontal

Es una enfermedad infecciosa crónica que afecta a los tejidos de soporte del diente, incluyendo la encía y el hueso alveolar.

La inflamación periodontal comienza con la acción de las bacterias en el surco gingival, luego se desarrolla una gingivitis que destruye del hueso alveolar y ocasiona la pérdida del diente afectado.

3.-Edentulismo

La etapa final de las caries y la enfermedad periodontal, cuando no son tratadas a tiempo, es la pérdida del diente y finalmente el edentulismo. Este afecta la masticación, acarrea problemas nutricionales y deteriora en gran medida la calidad de la vida del adulto mayor. El problema del edentulismo se agrava cuando no se logra restablecer función masticatoria después de la rehabilitación mediante prótesis dentales. Esto porque se necesita un mínimo de 20 dientes funcionales para garantizar una buena masticación, y la pérdida de alguna pieza afecta esta funcionalidad.

Además, la falta de piezas dentarias también produce las siguientes consecuencias:

  • Menor calidad de vida: hay estudios que prueban que la pérdida de dientes genera un impacto negativo directo en la calidad de vida de los individuos, ya que por ejemplo, la persona deja de  asistir a actividades sociales como reuniones, fiestas o comidas familiares, acomplejados por la falta de uno o más dientes, o porque estos están muy inestables y les hace sentir inseguros.
  • La pérdida de piezas dentales también afecta el área afectiva y sexual del individuo. Por otro lado, existen pruebas de que el adulto mayor puede llegar a  tener una buena actividad sexual, si cuenta una buena prótesis o rehabilitación bucal, ya que adquiere seguridad en sí mismo.
  • Dificultades para hablar.
  • Dificultades para masticar, lo que a su vez genera problemas de digestión y nutrición. Estudios efectuados en Japón han demostrado que los pacientes que viven en casas de reposo tienen problemas de desnutrición resultado de la falta higiene bucal; y por lo cual optan por el consumo de alimentos en papilla, conocida como la sopa de los años dorados.
  • Alteración en el gusto: si tienes una prótesis que te cubre el paladar, por supuesto esto afectará en el deguste de todos los alimentos, afectando su sabor.

4.-Xerostomía

Se define como la sensación de boca seca debido a la disminución de la calidad y cantidad de saliva. Esta condición provoca problemas con la masticación, degustación y deglución, incluso afecta el uso de las prótesis dentales removibles.

Dentro de las causas de Xerostomía están la polifarmacia, especialmente con antihipertensivos, antidepresivos y antisicóticos generando xerostomía en aproximadamente el 30% de la población mayor, la mala salud en general y ser del sexo femenino.

5.-Cáncer bucal

Es el octavo cáncer más común en el mundo entero y suele ser más frecuente en hombres que en mujeres, y en adultos mayores de 65 años. Las consecuencias del cáncer y de su tratamiento, que puede ser por cirugía, radioterapia o quimioterapia, afectan la cavidad bucal y sus funciones básicas, como por ejemplo el habla, la masticación y la deglución, impactando de forma desfavorable en la calidad de vida de los sobrevivientes.

6. Sequedad en la boca

La sequedad en la boca es un trastorno común en las personas mayores. Este puede darse por el uso de medicamentos o ciertos trastornos médicos. Si no se trata a tiempo, esto puede llegar a dañar los dientes.

Cómo proteger sus dientes y encías

Sin importar cuál es tu edad, los cuidados dentales adecuados pueden mantener sus dientes y encías saludables, sobre todo si estás cerca de la edad adulta. Estos son:

  • Cepillarse los dientes al menos dos veces al día con un cepillo dental de cerdas suaves y pasta dental con flúor.
  • Usar hilo dental al menos una vez al día.
  • Visitar al dentistas con regularidad
  • Reducir el consumo de bebidas dulces.
  • Evitar el tabaco.
  • En caso de que sus medicamentos le estén provocando resequedad de la boca, lo mejor es hablar con su proveedor de atención médica para ver si podría cambiárselos. También puede explorar opciones como la saliva artificial u otros productos para ayudar a mantener su boca húmeda.
  • Si más bien experimentas sensibilidad, prueba una pasta de dientes para dientes sensibles. Si el problema persiste, consulta al dentista, puesto que podría ser una señal de alarma sobre un problema más grave, como por ejemplo, una caries o un diente dañado o fracturado.
  • Las prótesis dentales le hacen la vida más fácil a las personas mayores, pero también necesitan cuidados especiales. Por eso, si tienes una, debes seguir cuidadosamente las indicaciones del especialista y acudir a consulta de inmediato ante la aparición de cualquier problema. Además, deberás realizarte un examen anual para que el especialista pueda comprobar que todo está bien con tu prótesis.
  • En caso de xerostomía se recomienda cambiar su medicación, evitar ambientes cálidos y secos, no consumir alimentos secos, drogas, alcohol y tabaco, humectar la boca con pequeños sorbos de agua, y usar bálsamos labiales y/o aceite de oliva.

Cuándo llamar al médico

Afortunadamente, el odontólogo y el médico pueden ayudarle a enfrentar la mayoría de los desafíos bucales que aparecen con la llegada de la tercera edad de forma satisfactoria.

Por la misma razón, asegúrate de mantener a tu dentista al tanto de cualquier problema de salud como  la diabetes, afecciones cardíacas o cáncer. Así podrá evaluar tu situación general y te ayudará a mantener tu higiene bucal.  

Además,deberías comunicarte con tu dentista si notas:

  • Dolor de diente
  • Encías rojas o inflamadas
  • Resequedad de la boca
  • Úlceras bucales
  • Parches blancos o rojos en la boca
  • Mal aliento
  • Dientes flojos
  • Dentaduras postizas que no están bien ajustadas

¿Es seguro ir al dentista?

Son muchas las personas que se han hecho esta pregunta durante el Estado de Alarma y también  ahora que podemos salir a la calle pero con el Covid19 de la mano. Y es que hay que ser realistas, el virus sigue ahí, por eso hay que seguir teniendo toda la prevención posible y debemos seguir teniendo en mente, siempre presente, que hay ciertas cosas que no podremos hacer tana  a la ligera como antes hacíamos, y que no podremos relajarnos hasta que no llegue la vacuna contra el coronavirus. Pero una cosa es relajarse, y otra dejar de lado ciertas necesidades por culpa del miedo.

Ya lo decían los especialistas cuando todo eso empezó, “el confinamiento puede hacer aflorar muchos problemas mentales de las personas más vulnerables psicológicamente”, y así ha sido. Ha crecido el número de personas con depresión, de personas con ataques de ansiedad, de personas con principio de agorafobia y de personas que están empezando a tener miedo de todo. Debido a ellos los expertos alertan: si un familiar o amigo tiene comportamientos extraños intenta hablar con él para que busque ayuda profesional lo antes posible.

No obstante, el miedo a acudir al dentista es comprensible pues hablamos de un espacio donde el contacto con la saliva es lo más común y donde siempre quedarán partículas en el aire provenientes de otros pacientes. De hecho, quien  más se expone a ser contagiado es, por supuesto, el dentista pero, en menor medida, también lo hacen todos sus pacientes.

Debido a ello, la Organización Colegial de Dentistas de España junto a la Association Dentaire FranÇaise (ADF) han difundido la Guía Práctica COVID-19. Se trata de una guía que ayuda a los odontólogos a seguir todos los protocolos necesarios para garantizar su seguridad y la de sus pacientes en todo momento y gracias a la cual nosotros, como pacientes, debemos dejar el miedo a un lado. Y es que el coronavirus puede traernos consecuencias graves, sí, pero no tenemos por qué contagiarnos siguiendo una prevención básica y, sin embargo, si no atacamos los problemas bucodentales que puedan surgirnos, seguramente lo que podría ser un pequeño problema se convierta en una grave enfermedad mucho más difícil de tratar.

Por eso, aunque no debemos acudir al dentista por estética, si debemos hacerlo en caso de:

Dolor muy fuerte

Si tienes dolor y tras tomar antiinflamatorios o analgésicos sigue ahí, debes ir al dentista.

Infección aguda

Los síntomas de esta afección son inflamación con o sin pus, enrojecimiento en el área, fiebre y dolor intenso.

Traumatismo de emergencia

Cuando una persona recibe un fuerte golpe en la zona de la boca, rompiendo los dientes o cortando la encía o el labio, puede tratarse de una fractura que quiebra el nervio, genera mucho dolor y necesita de atención médica.

Hemorragia que no se detiene

Si se tiene una hemorragia con sangrado excesivo que no se detiene puede implicar un riesgo grave por lo que es necesario acudir al dentista.

Recomendaciones para el profesional

Para los profesionales sanitarios que están sometidos a un riesgo de generar aerosoles (como es el caso en Odontología), se recomienda el uso de mascarillas FFP2 valvuladas. Asimismo, en caso de seguir utilizando la mascarilla quirúrgica habitual, se recomienda cambiarlas cada 2 horas para evitar su deterioro y pérdida de eficacia.

Por otro lado, deben usarse guantes, bata y protección ocular ajustada, además de proceder a un minucioso lavado de manos antes y después de atender al paciente. La higiene del espacio también debe cuidarse. De hecho, todas las superficies de trabajo y del entorno del paciente deben ser inmediatamente limpiadas y desinfectadas. Puede usarse, por ejemplo, una solución de hipoclorito sódico que contenga 1.000 ppm de cloro activo (dilución 1:50 de una lejía con concentración 40-50 gr/litro preparada recientemente).

Recomendaciones para el paciente

Deberá lavarse las manos antes de salir de casa con agua y jabón concienzudamente. Deberá acudir a la clínica con mascarilla quirúrgica, sin quitársela en ningún momento. Una vez en la clínica dental procederá a lavarse las manos de nuevo con agua y jabón o gel hidroalcohólico. Se quitará la mascarilla exclusivamente cuando vayan a realizarle el tratamiento. Esa mascarilla deberá ir a la papelera directamente, podrá reutilizarse.

Una vez recibido el tratamiento deberá ponerse una mascarilla nueva y volverá a lavarse las manos antes de salir de la clínica dental.

Si tanto el paciente como el odontólogo cumplen todas las recomendaciones, el riesgo e contagio para ambos cae notablemente.

¿A qué edad se debe llevar a los niños al dentista?

La frase “hay una edad para cada cosa” seguro que es una de las que más has escuchado a tus padres. Y no te das cuenta de que es verdad hasta que el rol de ser padre lo tienes tú. Y es que es cierto, la vida pasa y da oportunidades para todo, pero está claro que hay que esperar a cada momento. Y la primera visita al dentista de un niño es una de esas preguntas que siempre nos hacemos. Desde la Clínica dental Gaudí, que son expertos en las técnicas de odontopediatría, recomiendan que los niños visiten por primera vez al odontopediatra entre los 3 años, cuando ya han salido todos los dientes de leche, y los 6 años, cuando empieza el recambio dental. Sin embargo, en esta recomendación siempre hay matices.

En la primera visita, el odontopediatra comprobará la posible existencia de caries y/o alteraciones del crecimiento o de la posición de los dientes. Además, el profesional aconsejará a los padres sobre la higiene bucodental del niño y dará indicaciones sobre la correcta técnica de cepillado. Y es que es estos hábitos son esenciales para que posteriormente nuestros hijos mantengan una frecuencia en sus hábitos de salud bucodental. No es la primera vez que un hijo se lamenta de que sus padres no fueron más “férreos” en estos aspectos.

A partir de ese momento, se aconseja que acudan al dentista una vez al año. Esperemos que los padres no lo vean como un gasto, sino una inversión. De un buen cuidado en estos primeros años, puede nacer la posibilidad de no tener que necesitar en los posteriores alguna técnica o tratamiento más costoso.

Odontopediatría

La Odontopediatría es la rama de la Odontología encargada del control, seguimiento y evolución de la salud oral de los niños desde la infancia hasta la adolescencia. Y es que cualquier alteración durante la fase de dentición temporal (lo que conocemos como dientes de leche) puede influir en las piezas definitivas. Por tanto, es importante tratar las posibles anomalías desde las primeras etapas de su vida.

Problemas dentales

A continuación vamos a hacer un listado de los principales problemas dentales que te puedes encontrar entre los más pequeños. Y ojo, porque no son pocos, y todos ellos de gran importancia.

Caries. Es el más común, y por el que seguro que hemos pasado todos. Y es que la caries la podemos desarrollar casi a cualquier edad. Si no es tratada de forma adecuada, lo único que conseguiremos es que aumente el dolor y el deterioro de las piezas dentales, llegando incluso, en algunos casos, a producirse la pérdida de los dientes temporales, lo que desencadena una serie de problemas de oclusión y de posición dentaria. En el caso de los niños la manera de poder evitar que esto se produzca son las revisiones periódicas cada seis meses. Así pues, estate muy atento a la evolución de las caries en tu hijo.

Traumatismos dentales. Es habitual que cuando los más pequeños comienzan a andar sufran golpes y caídas. Muchas veces los dientes son los que se llevan la peor parte. De ahí que haya que prestar mucha atención. Siempre que se produzca un golpe en la boca, lo más recomendable es visitar al dentista de confianza, especialmente si se producen heridas, ya que la mucosa, los labios o el frenillo pueden verse afectados. Y aunque no te tienes que escandalizar, sí te tienes que preocupar por estos golpes que se producen en su mayoría durante juegos o durante la práctica de algún deporte. Mucho ojo porque en ocasiones el traumatismo es tan fuerte que conlleva la pérdida del diente. Si ocurre eso, habrá que acudir cuanto antes al dentista para comenzar con un tratamiento de recuperación.

Gingivitis: Aunque pueda parecer que se trata de una enfermedad de adultos, los estudios más recientes indican que la gingivitis es cada vez más frecuente entre niños, sobre todo a partir de los 5 años de edad. Se acumula placa, una capa invisible de gérmenes sobre los dientes y las encías, que luego se evidencia con inflamación de las encías, enrojecimiento y sangrado. Es el momento de comenzar a cuidar esta enfermedad, ya que el diente puede sufrir mucho e irse dilatando.

Ya has comprobado que son varios los problemas que un niño puede tener en su boca, pese a su corta edad. Por esto, es fundamental inculcar en los pequeños unos buenos hábitos de higiene bucal. Por supuesto hay que enseñarles a cepillarse los dientes de manera correcta, a utilizar el hilo dental y el flúor. No dudes de que se trata de la mejor educación que estás dando y que será un legado magnífico que le dejarás para cuando sea mayor.