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Importancia de las actividades en las residencias de la tercera edad

Hacerse mayor no significa volverse inactivo y dejar de realizar actividades. Al contrario, para las personas de avanzada edad, lo más conveniente es mantener una vida activa y con interacción social. Dentro las múltiples opciones que existen, lo más importante, no es la actividad en sí, ni la intensidad de las mismas, sino la constancia y consistencia de quien la realiza. Las actividades realizadas por los mayores en las residencias, deben resultar placenteras y evitar en todo momento, generar frustración.

Uno de los aspectos más importantes, reside en contar con el personal cualificado y capacitado adecuado, para la realización de las diferentes actividades. De hecho, es el propio personal del centro, quien se ocupa de adaptar y supervisar las actividades de los residentes. Se trata de profesionales especializados, capaces de comprender en todo momento, las necesidades y limitaciones de cada residente, garantizando que las actividades se realicen de forma segura y asegurando que todos, sientan bienestar durante su participación.

A la hora de adaptar los juegos y tareas a realizar, se tienen en cuenta las habilidades físicas, cognitivas y emocionales de cada persona. De manera que, se asegura que los juegos desarrollados, sean los más adecuados en lo relativo al nivel de dificultar y la capacidad de cada participante, ofreciendo una ocasión ideal para el disfrute y el éxito de la actividad.

La supervisión del personal juega un papel de orientador y motivador, por lo que alienta a los residentes a participar de forma activa, promoviendo la interacción social entre ellos. Al mismo tiempo, se aseguran de que los juegos y actividades se desarrollen de la forma adecuada, interviniendo en aquellas situaciones que requieran asistencia o el ajuste de la dinámica del juego, adaptándolas a las necesidades de cada participante. Con su presencia y acompañamiento, generan un ambiente de confianza y acogedor para todos.

Fomentar la socialización

Un aspecto clave de las actividades es su misión como herramienta de sociabilización. En las residencias de personas mayores, como hemos podido comprobar en Residencia Castilla, con sus profesionales comprometidos y preocupados por garantizar la mejor estancia, cuentan con un amplio programa de actividades para los residentes. Con ello, se garantiza el bienestar social y emocional, realizando tareas que favorecen el desarrollo de las relaciones sociales.

Con esta metodología, se tiene especial cuidado en que los mayores se diviertan, dejándose llevar por su creatividad y sintiéndose plenos y realizados. Todo ello, formando un circulo social de amistades, entre los mismos residentes y el personal que forma parte del equipo. El objetivo es hacer que la estancia en el centro, resulte cálida y acogedora, como si estuvieran en su hogar.

Para salir de la rutina, se ofrecen talleres y actividades destinados a trabajar los diferentes aspectos que enriquecen a los residentes, tanto a nivel físico como emocional. Desde la terapia ocupacional hasta las actividades dirigidas a la estimulación cognitiva. Se fomenta en todo momento la socialización y la capacidad física.

Con los juegos y actividades, se promueve un envejecimiento saludable y activo. Adaptadas de manera que estimulan física, emocional y cognitivamente a los residentes, mejorando su calidad de vida y ayudándoles a gestionar el estrés.

Los juegos de memoria, las actividades al aire libre, los talleres de manualidades y los de estimulación cognitiva, son los más utilizados. Ofrecen una multitud de beneficios, con lo que se contribuye a promover un envejecimiento activo y saludable, puesto que son una oportunidad para mantenerse físicamente en forma, realizando actividades que estimulan cuerpo y mente.

No todo se limita a realizar actividades dentro del centro, la animación sociocultural se puede realizar en el exterior. Siendo una de las actividades que más disfrutan los mayores, los paseos por la naturaleza y las excursiones a lugares de interés como museos o monumentos. Con este tipo de actividades, se fomenta la salud teniendo una rutina activa, en las que se incentiva la socialización, el sentimiento de felicidad y el bienestar.

Por otro lado, las actividades que más disfrutan los mayores en las residencias, son las denominadas actividades intergeneracionales. Este tipo de actividades, consiste en un encuentro compartido entre pequeños y mayores, quedando patente que se mejora el estado anímico de todos los participantes.

La importancia de estas actividades se transforma en los siguientes beneficios:

  • Mantenerse en buena forma y prevenir dolencias físicas, incentivando el movimiento y la actividad física, controlados por especialistas.
  • Ayudan a incrementar la motivación de cada persona en su día a día, al poner en práctica su funcionalidad y creatividad.
  • Cuida el estado de ánimo y las emociones de la persona mayor, debido a que se trata de talleres y actividades que ocupan su tiempo libre con ocio, en función de sus gustos, haciendo que salgan de su rutina.
  • Incentiva la socialización, por lo que las residencias, son una excelente solución frente a la soledad de las personas de avanzada edad.

Algunas actividades de los centros de mayores

Los juegos en las residencias, son de diversa categoría. Dentro de los juegos destinados a la memoria y ejercitar la mente, podemos encontrar actividades divertidas y estimulantes, con las que se promueve el recuerdo de eventos pasados y la interacción social. Algunas opciones son:

  • Adivina la canción, donde se reproducen fragmentos de canciones populares, desafiando a los participantes a que adivinen el nombre de la canción o el artista. Esta actividad, estimula la memoria auditiva y el reconocimiento de las melodías, al tiempo que evoca los recuerdos asociados
  • La carta oculta, en el que se presentan tarjeteas con imágenes ocultas, para que los participantes recuerden la ubicación de cada imagen y encuentren las parejas correspondientes. Se ejercita la memoria visual, la concentración y fomenta la atención.
  • Palabras encadenadas, para la estimulación lingüística y cognitiva. Este juego, consiste en formar una cadena de palabras en la que la última letra de una palabra, se convierte en la primera de la siguiente. Este juego requiere agilidad mental, vocabulario y memoria lingüística, puesto que implica que se recuerden y enlaces palabras con rapidez. Favorece la comunicación y el pensamiento ágil.
  • Circulo de recuerdos, es un juego en el que los participantes, se sientan en circulo, compartiendo recuerdos de su vida. Al escuchar y compartir sus experiencias pasadas, se ejercita la memoria y se crea un ambiente de conexión emocional y social, con la que se fortalecen los lazos entre ellos.

Del lado de los juegos al aire libre con los que se realiza una actividad física moderada, encontramos actividades que fomentan el compañerismo y la diversión, promueven la movilidad y la coordinación, mejorando el bienestar físico y emocional. Dentro de estas actividades, se encuentran:

  • La petanca, donde prima la diversión y la precisión. Este juego es de lo más tradicional y combina la habilidad con la estrategia. Consiste en lanzar bolas metálicas lo más cerca posible del objetivo, la bola denominada “boliche”. Permite ejercitar la precisión y la coordinación, disfrutando de la compañía de otros participantes en el juego.
  • Minigolf, una de las opciones más divertidas de las que pueden disfrutar los residentes. En un entorno diseñado a tal fin, los jugadores, practican sus habilidades motoras y de concentración, para poder completar los circuitos, llenos de desafíos. Fomenta la competencia amistosa y, por supuesto, la interacción social.

A parte de estas actividades, los talleres son indispensables. Es posible encontrar talleres de todo tipo, por ejemplo:

  • Manualidades para desarrollar habilidades artísticas. Siendo una excelente manera de fomentar la creatividad y desarrollar las habilidades de cada participante. Mediante talleres de pintura, decoración, tejido o manualidades, pueden expresar su imaginación y disfrutar de momentos de concentración y distracción al mismo tiempo. Promueve la autoestima y la sensación de logro.
  • Jardinería, para conectar con la naturaleza. Terapéutica y enriquecedora, la participación en talleres de jardinería, permite a los residentes, conectar con la naturaleza y disfrutar del contacto con las plantas, aprendiendo sobre sus cuidados. Promueve la movilidad, la coordinación y la concentración, siendo una experiencia de lo más gratificante que proporciona paz y tranquilidad.
  • Cocina, para explorar la faceta culinaria y disfrutar del placer que supone preparar y degustar alimentos. Mediante recetas adaptadas a sus necesidades, los residentes que asisten a un taller de cocina, aprenden nuevas técnicas culinarias, descubren nuevos ingredientes y sabores, además de compartir momentos con los demás participantes. Cocinar en grupo, fomenta la colaboración, la comunicación y el intercambio cultural, creando lazos de amistad, dentro de un ambiente de confianza y compañerismo.

Es de gran importancia ofrecer diversos tipos de talleres, siempre adaptados a los intereses y capacidades de los residentes. Con estos talleres y las actividades, se proporciona un espacio ideal para expresarse, aprender y disfrutar de nuevas experiencias, siempre dentro de un entorno seguro y estimulante.

Aparte de este tipo de actividades, siempre queda lugar para el entretenimiento y la tecnología en los centros para mayores. Desde cine hasta musicoterapia, pasando por el uso de las nuevas tecnologías, con las que pueden mantener contacto con el exterior y estar al día de las últimas noticias.

Lo cierto es que sabiendo todo esto, hacerse mayor no resulta tan mala idea. Se tiene tiempo para aprender, disfrutar y mejorar en calidad de vida.

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