Boda civil o religiosa, ¿con cuál te quedas?

Casarse es uno de los pasos más importante que damos en nuestra vida. Aunque en este caso antes decían que era para toda la vida, ahora (afortunadamente) cuando alguien ya no quiere estar con otra se firma otro papel y listo. Ahora bien, siempre hay dudas de lo que puede pasar cuando te casas por lo civil o por lo religioso. ¿Hay diferencias? Pues vistas las dudas que hay entre mucha gente, sí, es necesario contarlo.

Lo primero es elegir casarse en una Iglesia o celebrar una boda civil es una decisión personal y debe ser tomada en pareja. Lo mejor es no hacer casos al ruido que haya a nuestro alrededor. Aunque es cierto que si eres una persona con valores cristianos quedaría muy feo hacerlo por lo civil. Aunque casi es peor hacerlo de diferente manera. Es decir, si no tienes valores cristianos, y te casas por la iglesia, simplemente por hacerlo en una catedral o en un lugar idílico, pues oye, como que queda muy mal. Todos estamos de acuerdo que las ceremonias religiosas son preciosas, pero creemos que hay que tener un sentimiento religioso para hacerlo.

Y es que al final, la principal diferencia entre casarse en una boda religiosa o una boda civil es que en una ceremonia religiosa te casas ante los ojos de Dios, mientras que una boda civil te casas a los ojos de la ley. Como dato curioso, en el ya lejano año 2009 los matrimonios civiles superaron en un tremendo 80% por primera vez a los matrimonios religiosos. Además, desde el 1 de julio 2005 se considera a efectos civiles como matrimonio tanto la unión heterosexual como la unión entre personas del mismo sexo. Pero en este caso siempre será por lo civil, ya que la religión católica no lo permite.

Diferencias en las celebraciones

Hace años las ceremonias civiles eran muy encorsetadas. Solo se dedicaban a la lectura de los artículos correspondientes del Código Civil. Algo que hacía que fuera muy aburrido. Sin embargo, hoy en día es posible celebrar este tipo de enlace en casi cualquier emplazamiento y personalizar además el discurso a gusto de la pareja. Yo he llegado a ver en fincas o en restaurantes unas bodas preciosas con vídeos, discursos de amigos y con animaciones. En cuanto a una religiosa, pues está claro lo que es. Habrá que realizar la liturgia, pero puedes incluir discursos de los invitados, un coro que cante. Eso sí, de la misa nadie te va a librar.

Diferencia de dinero

La celebración de una boda civil conlleva algunos costes que varían en función del lugar y de la vía que se elija. Es decir, si tienes que hacerlo en el Ayuntamiento o en una finca privada. En el caso del matrimonio religioso, en general no conlleva ningún coste fijo, aunque se sugiere un donativo o aporte voluntario de la iglesia donde lo realizas. Además, hay que tener en cuenta que desde hace relativamente poco existe la posibilidad de llevar a cabo un matrimonio (civil) ante notario, una opción que puede ser más barata que hacerlo en un juzgado.

Diferencia de vestido

Y no, no hay diferencia entre casarse de blanco por la iglesia como hacerlo por el juzgado. Es más, desde Joana Diestre, con tiendas de novias en Bilbao y Portugalete, aclaran que ahora mismo hay vestidos de boda específicos para las bodas por el juzgado o por lo civil. Suelen ser menos pomposos, aunque es cierto que luego eso depende del gusto de cada novia. Pero está claro que si te quieres casar de blanco por el juzgado, puedes hacerlo perfectamente.

Diferencias en el registro

Ahora bien, sea como sea, ya sea por el juzgado o por la iglesia, el papel definitivamente tiene que pasar por un registro, en concreto por el civil. Después de acudir a la Iglesia tocará ir al Juzgado o Ayuntamiento para realizar el comunicado de la unión realizada. Es decir, y siempre hay muchas dudas, aunque la boda sea religiosa, tienes que ir acompañada del mismo trámite que una boda civil, ya que es necesaria su inscripción en el Registro Civil. Es decir, un coste que tendrás que responder sí o sí.

Más o menos una boda tiene muchas similitudes, aunque es cierto que cuando comparas siempre es diferente. Lo que no puede faltar, ya sea por un lado o por otro, es la diversión y la reunión de los amigos para pasarlo en grande. Ah, y por supuesto, la barra libre. ¿Con cuál te quedas? ¿Cómo harías tu boda?

Deja una respuesta