Además de las llaves, por supuesto. Para abrir puertas o ventanas, las manetas o manivelas son prácticamente imprescindibles. Existen también pomos y otro tipo de cierres, pero sin duda, las manivelas, son lo más habitual. En el mercado, podemos encontrar una amplia variedad de manillas para puertas, de placa, roseta, pomo o manilla, cuya elección, debe corresponderse con el tipo de apertura de la puerta, así como con la habitación. En lo relativo a la estética, tanto los modelos más funcionales como los más retro, contemporáneos o modernos, completan los criterios que se deben seguir a la hora de elegir.
Las manivelas cumplen una función eminentemente práctica en las puertas, además de ser un elemento clave en la decoración de los espacios. Elegir la opción más adecuada, implica elegir una pieza que sea funcional y un elemento decorativo, capaz de complementar o transformar el estilo del lugar.
Del mismo modo que elegir cualquier otro elemento funcional o decorativo, requiere tener en cuenta ciertos aspectos, encontrar la manivela más acertada, se ciñe a ciertos criterios de elección. Aunque puede darse el caso de no buscar nada más que un repuesto, por lo que tan solo hay que encontrar la misma pieza y sustituirla.
A primera vista, los herrajes que utilizamos para abrir las puertas, pueden resultar insignificantes, aunque su peso en decoración de interiores, es bastante alto. Aportan equilibrio, distinción y estilo al hogar. Por lo que su elección, no debe tomarse tan a la ligera. Elegir las manillas para las puertas de interior, debe hacerse en base a una serie de criterios de los que hablaremos más adelante.
Antes de nada, debemos conocer los distintos términos con los que se denominan este tipo de herrajes: manillas y manivelas, manillones y pomos. En algunos casos, se utiliza picaporte de manera errónea para referirse a las manillas o manivelas. Este término hace referencia a la parte interna del herraje y no a la externa, de la que estamos hablando.
Criterios para elegir la manilla de una puerta
Cuando quieres conocer algo en detalle, acudes a los profesionales y por esa razón, hemos consultado con Manivelas Europa, expertos en manivelas, manillas, pomos y todo tipo de herrajes para puertas. Lo primero que nos explican es que manilla y manivela, son términos sinónimos y los más comunes en herrajes para abrir puertas de interior. Dentro de las manivelas, encontramos las más clásicas, de placa y las de roseta, más sencillas y minimalistas.
Las manillas de placa, no pasan de moda, aunque la tendencia en interior es decantarse por la roseta, las manillas presentan opción en placa. Las de roseta son las más utilizadas en la actualidad, sobre todo en estilos modernos. Son minimalistas y sencillas, de placa redonda o cuadrada. Los manillones, surgen como adaptación de los diferentes tipos de herraje, unidos a puertas correderas, donde sirven para deslizar la puerta y permitir su apertura. En cuanto a los pomos, forman parte de uno de los sistemas de apertura más clásicos, en clara tendencia. Se diferencia entre giratorios y con forma de bola, cuadrados o redondos, con escudo de placa de color…
Ahora que sabemos diferenciar entre los diferentes herrajes, pasamos a los criterios de selección que debemos tener en cuenta a la hora de escoger la mejor opción.
Lo primero que hay que tener en cuenta, es la utilidad y la puerta en la que se va a instalar la maneta: pomo sin cerradura para puertas que no disponen de sistema de bloque; pomo con cadena para las que cuentan con bloqueo solo desde el interior; pomo con cerradura accesible desde ambos lados.
En segundo lugar, la forma y el tipo de manilla, redondo o tipo manivela, pomo con placa con un solo soporte o con roseta con dos soportes.
Las medidas de la manilla son indispensables para qué encaje bien, el intereje entre la nueca y la cerradura debe respetarse, del mismo modo que el cuadradillo.
Tanto el estilo como los materiales de la maneta, con sus numerosas opciones: desde el más retro hasta el más moderno, de metal, de madera, porcelana o cristal… todo un mundo de opciones de estilo.
Por último, hay que considerar la apertura de la puerta en función del modelo de la manilla.
Conviene asegurarse de que el modelo que se elija seguirá disponible a largo plazo. Puesto que puede ser necesario tener que cambiar alguna pieza o componente, con el paso del tiempo. En caso de no encontrar la manilla en cuestión, es posible que haya que cambiar varias manillas, por lo que no está de más, adquirir alguna pieza de repuesto para el futuro.
A cada puerta su manivela
Lógicamente, a cada puerta le corresponde un tipo de herraje. Por lógica, la puerta de entrada a la vivienda, debe contar con una manilla que disponga de cerradura de seguridad. Esta cerradura cuenta con un cilindro de llave que, al ser más robusto, no permite el acceso a los tornillos de montaje desde fuera.
En el caso de las puertas de los cuartos de baño, suelen equiparse con una manilla con cerrojo de condena. En caso de urgencia, este tipo de cerrojos puede ser desbloqueado desde el exterior, mediante la ayuda de un destornillado. Este tipo de manillas, suelen tener la referencia de manillas para puertas de aseo y cuartos de baño.
Para las puertas de habitaciones infantiles o de uso habitual, la opción más común es instalar manillas de placa sin perforación o una manilla de placa completa. Igualmente puede utilizarse una manilla de roseta con esta misma configuración.
Si queremos preservar la intimidad o seguridad dentro de un espacio determinado, se puede recurrir a la manilla con mecanismo de cerradura mediante llave de gorjas.
Ahora conozcamos un poquito más algunos tipos de manilla, como la de placa o roseta. Este tipo de manillas, se conecta a una placa que se instala en la superficie de la puerta. Las manillas de placa pueden venir perforadas para instalar un sistema de bloqueo. Se trata de los modelos más habituales. Las manillas de roseta, se unen solamente a una roseta instalada en la superficie de la puerta. Puede añadirse igualmente, un sistema de bloqueo, el cual se vende por separado. Las manillas de este tipo son muy utilizadas en las puertas más clásicas y se conectan con una cerradura de superficie.
Pasamos a la forma de la manilla que puede presentarse con diversos diseños. El pomo redondo es uno de ellos que, suele instalarse en los pomos con roseta. Su instalación no está muy extendida y puede encontrarse en porcelana dentro de un estilo más clásico o de aluminio.
Las manillas o pomos tipo manivela, sirven indistintamente en placa como en roseta, pudiendo elegir desde una variedad básica hasta las que se diseñan con líneas más finas y elegantes.
Como decíamos, las manillas de puerta, pueden incorporar opción para sistema de bloqueo. Esto va en función de donde vaya a ser instalada y las necesidades de cada usuario. Existen tres tipos:
- Manilla de puerta completa que solo permite apertura y cierre sin bloqueo. Se instala en puertas de salón cocina o habitaciones infantiles.
- Manilla de puerta con condena que permite el bloqueo desde un lado de la puerta y, se instala en cuartos de baño y aseos. Según el tipo de placa que se instale en el lado que no disponga de bloqueo, se puede activar el sistema con un destornillador o moneda.
- Manilla de puerta con cerradura, a diferencia de una manilla completa, este tipo, viene perforado para que pase una llave y se active la cerradura. El agujero de la placa puede tener forma de llave en L o llave de gorjas, o de perfil de un cilindro. Se instalan en habitaciones, despachos, etc.
Elegir las manillas implica contar con las medidas exactas, por lo que conviene ir con precaución. La distancia entre la nueva y la cerradura de placa, debe coincidir exactamente con la cerradura encastrada. Se pueden encontrar dos medidas (ciento sesenta y cinco y ciento noventa y cinco milímetros) que se toman de eje a eje.
En cuanto al cuadradillo de la manivela de la puerta, situado dentro de la manilla y atravesando la nueca, permitiendo la activación del mecanismos de apertura y cierre, se debe medir con precisión. Su tamaño se mide en mm y está disponible en seis, siete y ocho. El largo del mismo, depende del grosor de la puerta y se puede perforar o recortar.
Antes de concluir, un breve repaso por los materiales de las manillas, en función del presupuesto y el estilo de la vivienda, el material más adecuado será uno u otro. El resultado final, es conseguir una buena estética, sabiendo que el material influye en el precio. Los materiales más habituales son la madera y el latón, el aluminio, acero inoxidable, acero lacado, hierro forjado, nailon y plástico, porcelana y cristal. Sobre los estilos, existe la manilla convencional, la manilla moderna, la manilla rústica, la manilla tipo manivela, monobloque o manillón, entre otras.
Llegados a este punto, es hora de darse un paseo por la tienda de manillas y comprobar todas las opciones que ofrecen.



